En Finanzas

El pasado 30 de mayo, el Presidente Donald Trump anunció en su cuenta de Twitter que si el gobierno mexicano no frena el flujo de migrantes ilegales hacia su país, impondrá un aumento arancelario del 5% a todas las mercancías provenientes de nuestro país. Desde luego, el anuncio ha provocado numerosas reacciones en todas las esferas implicadas en la relación bilateral, sin embargo es en lo económico donde se esperan mayores consecuencias. ¿Cuáles son los posibles escenarios ante esta eventual medida y cómo afectará a los empresarios y PyMES?

Los grandes, los primeros afectados

Sin duda, el incremento del 5% traería consigo consecuencias negativas para la economía mexicana en general, aunque los primeros en sentir su impacto serán las empresas de mayor calado comercial y cuyas transacciones con E.E.U.U. son vitales, como aquellas que pertenecen a la industria automotriz, los destilados, los alimentos y la farmacéutica.

Un duro golpe a las PyMES

Sin embargo, según la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), cerca del 90% de las más de 120 empresas que comercian con E.E.U.U. son PyMES, lo cual ayuda a dimensionar el gran impacto que tendría la aplicación de aranceles. De acuerdo con estimaciones, los pequeños y medianos empresarios tendrían que aumentar entre un 10% y 15% sus precios para solventar los costos arancelarios, de transportación y distribución, algo que los coloca en desventaja frente a sus competidores.  

Resonancia en el vecino del norte

Aunado a lo anterior, los consumidores americanos también verán disminuida su capacidad de compra ante el inevitable incremento de precios en productos de origen mexicano. Cabe destacar que buena parte de la esfera empresarial americana, así como grandes sectores políticos, se han opuesto rotundamente a la decisión de Trump sabedores de que su aplicación traerá consigo efectos muy adversos para ambas economías.

Un tratado enfermo antes de nacer

De imponerse el aumento de Donald Trump, otro de los afectados sería el T-MEC: sin apenas haberse ratificado por sus tres firmantes, el tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá se vería duramente limitado y tendría que corregirse en varios puntos para ajustarse al escenario económico.

Posibles salidas a la crisis

Si bien no se realizó el incremento arancelario en la misión diplomática enviada por el Presidente López Obrador, el escenario obliga a emprender acciones correctivas, paliativas y de miras hacia el largo plazo.

En primera instancia, y en opinión de académicos y figuras empresariales, lo primero que debe hacer el gobierno mexicano es incentivar (ahora sí) el mercado interno para que tanto las grandes compañías como las PyMES se fortalezcan y no dependan tanto de la Unión Americana (ni de su volátil Presidente…). Algunas de las acciones a emprender son la rectificación de salarios y el establecimiento de apoyos eficientes a las pequeñas y medianas empresas.

Por su parte, tanto el gobierno nacional como las empresas privadas deberán mirar hacia el largo plazo y salir en búsqueda de nuevos socios comerciales para que la interdependencia México-Americana no defina por completo la hoja de ruta del país.

Esta no es la primera vez que el gobierno de Estados Unidos lanza una amenaza para imponer impuestos a México. Por el momento, las negociaciones entre los gobiernos de nuestro país y Estados Unidos determinaron que los aranceles no se aplicarán, sin embargo, el gobierno de Trump no revelará todos los puntos del acuerdo, lo cual hace que los emprendedores mexicanos actúen con resiliencia como lo han sabido hacer desde siempre.

Foto por: Designed by onlyyouqj / Freepik


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Mostrando 2 comentarios
  • Lidia Perea
    Responder

    Me encantan sus blogs. Son el tipo de información que nos actualiza y nos ayuda a participar en un entorno contemporáneo.

    • Creze
      Responder

      Muchas gracias, Lidia. No dudes en enviarnos tus sugerencias de temas.

      Saludos!

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